martes, 19 de agosto de 2008

Buenos días

Un día podrá ser
que llegue a ver el amanecer,
pues la noche sigue oscura
y quedaste sin cordura.

Apagaste aquella llama
y quedé sóla en mi cama,
pensando en si algún día
el amanecer aparecería.

Seguí tumbada...
Sin soñar nada...
Seguí encogida...
Como nunca nadie vería...

Me cansé de pensar
y me cansé de esperar...
Entonces cerré los ojos
...y me dejé llevar
entre mis sueños rotos
que nunca pude acabar.

Algún día lo soñé,
pero, a mi pesar, nunca lo deseé.

Ya despertaron los pájaros y sus cantos,
y entonces cesaron mis llantos,
pues por fin amaneció,
y la vida me sonrió.

12 Julio 2008

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