En mi mente suenan aullidos de dolor, gritos de sufrimiento... a penas por civilizar. Es poblada por una serie de canívales que devoran mis sueños.
Monstruosas bestias andan sueltas arrasando con toda mi ilusión. Absorven hasta la última gota de mi alma.
Tantas heridas abiertas hacen que mi espiritú eche a correr por las colinas del diablo, que al parecer siente más deseo por dicha senda.
Inútiles sollozos de le escapan a mi corazón, pues ya no sabe latir, está perdido, abandonado en un cuerpo maldiro. Como maldito es todo cuchillo que lo atravesa.
Lágrimas de sangre resbalan por mi rostro estallándo en una guerra de tristeza y dolor.
Monstruosas bestias andan sueltas arrasando con toda mi ilusión. Absorven hasta la última gota de mi alma.
Tantas heridas abiertas hacen que mi espiritú eche a correr por las colinas del diablo, que al parecer siente más deseo por dicha senda.
Inútiles sollozos de le escapan a mi corazón, pues ya no sabe latir, está perdido, abandonado en un cuerpo maldiro. Como maldito es todo cuchillo que lo atravesa.
Lágrimas de sangre resbalan por mi rostro estallándo en una guerra de tristeza y dolor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario